Dentro de la cultura popular de Monterrey existen varias leyendas e historias de misterio que se han mantenido vivas, rompiendo las barreras generacionales, una de ellas es la de la Casa de los Tubos.

Esta construcción se encuentra en el tercer sector de la Colonia Contry La Silla , en la calle René Descartes, enclavada en un pequeño barranco del Cerro de la Silla.

Te puede interesar: La historia de la Casa de la Huasteca

Una historia trágica y una construcción sin terminar

casa de los tubos-1

Sobre el origen trágico de esta construcción hay varias versiones. En lo que todos concuerdan es que la construcción de la Casa de los tubos arrancó en la década de los 70’s, por petición de un hombre que habitaría esa residencia en compañía de su pequeña hija, quien estaba imposibilitada para caminar, por lo que se movía en silla de ruedas.

De hecho el particular estilo tubular y con rampas en su interior obedece precisamente a la condición de la niña, ya que de esa manera podría moverse con facilidad por los pasillos conectados con rampas.

Se dice que durante el proceso de construcción uno de los albañiles murió al caer de gran altura. Aunque pudiese parecer un accidente de trabajo más, el resto de los trabajadores lo achacaron a energías extrañas que se percibieron casi desde el comienzo de la obra.

casa-de-los-tubos-4

Te recomendamos: La leyenda del Hombre Pájaro de Monterrey

Fue tal el ambiente de vibras extrañas (negativas) que muchos trabajadores prefirieron renunciar. Sin embargo la obra continuó y ya cuando estaba muy avanzada, el propietario decidió visitar la casa en compañía de su hija.

La presencia de la muerte volvió a hacerse presente, ya que mientras el propietario se encontraba conversando con el arquitecto en uno de los niveles inferiores, su hija se quedó en el piso más alto y de repente cayó hasta el fondo, muriendo de manera instantánea.

El abatido padre de familia abandonó el proyecto ante este duro golpe. Hay versiones que indican que se dejó caer en el alcoholismo, mientras que hay otras que indican que se suicidó en la misma Casa de los Tubos.

Te recomendamos: La historia de la Bruja de Guadalupe

La Casa de los Tubos: una de las zonas más embrujadas de Monterrey

La particular casa quedó en el abandono. Gracias a su ubicación podía ser vista desde varios puntos del sur de la ciudad, incluyendo una vialidad tan transitada como la Avenida Revolución.

Por ello llamó la atención de muchas personas que buscaban explorar esa construcción, ya sea para pasar el rato, consumir drogas o alcohol, o incluso para realizar rituales de brujería.

Varios de los aventureros que se introdujeron a la casa abandonada aseguraron haber vivido experiencias paranormales: se dice que se escuchaban lamentos, voces, se veían sombras y el fantasma de la niña en silla de ruedas.

Así fue creciendo poco a poco el aire de misterio en torno a esa construcción y comenzó a convertirse en un punto de atracción para investigadores de lo paranormal de todo el país y curiosos, lo cual se volvió un verdadero dolor de cabeza para vecinos y policías.

Alcanzó el mismo nivel de fama que la Casa de Aramberri y de otras leyendas como la de la enfermera de la Clínica 25 del IMSS.

El rescate de la Casa de los Tubos

Desde el 2015 la casa fue puesta a la venta y cambió de dueño. Tras esto se inició con un plan de remodelación, el cual aún no concluye.

Los trabajos corrieron a cargo del bufete de arquitectos URB’N.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here