Esta mañana se realizó una ceremonia en la Ciudad de México, encabezada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, para conmemorar los 500 años de resistencia indígena ante el proceso de Conquista española.

Durante este evento, AMLO dio sus opiniones sobre la Conquista y sobre Hernán Cortés.

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“Este desastre, cataclismo, catástrofe, como se le quiera llamar, permite sostener que la Conquista fue un rotundo fracaso”, expresó el mandatario nacional.

“De qué civilización se puede hablar si se pierde la vida de millones de seres humanos y la nación, el imperio, monarquía dominante no logran en tres siglos de colonización ni siquiera recuperar la población que existía antes de la ocupación militar”, agregó AMLO.

López Obrador puso como punto de comparación a la Revolución Mexicana, en donde “por violencia hambre y también por epidemias, perdieron la vida un millón de mexicanos, sin embargo, en 1930, con sólo 20 años transcurridos, ya se tenía de nuevo la población de 1910”.

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Ante esto, el Presidente consideró que “en suma, la Conquista y la colonización son signos de atraso, no de civilización, menos de justicia”.

AMLO dijo que se debe aprender del pasado para no repetir los aspectos negativos, por lo que se debe eliminar la ambición y otros males que siguen presentes en el mundo.

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“No debemos aceptar que el poder militar, la fuerza bruta, triunfe sobre la justicia. Debemos en cambio procurar que desaparezca de la faz de la tierra la ambición, la esclavitud, la opresión, el racismo, el clasismo y la discriminación, y que sólo reine e imperen la justicia, la igualdad, la paz y la fraternidad universal”, expresó el Presidente de México.

El Presidente fue más allá y dio su opinión sobre Hernán Cortés, de quien dijo que no se le debería considerar como “un demonio”, que solo fue “un hombre de poder, un militar con valor, aplomo; un militar desalmado, un político, ambicioso de fortuna que hábilmente aprovechó las divisiones y las debilidades de los mexicas para imponerse con discursos, argucias, terror y violencia hasta conseguir apoderarse del anhelado tesoro en oro y plata de Tenochtitlán”.