La oleada de migrantes haitianos que llegó a Monterrey en los últimos días ha puesto en predicamento a las autoridades estatales y municipales, debido a la falta de recursos para poder atender a los ciudadanos caribeños.

La saturación de albergues es una realidad, siendo el caso de la Casa INDI el más significativo, el cual llegó a su máxima capacidad, siendo incluso superado, pues varios ciudadanos de Haití se quedaron a pernoctar en el exterior.

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Ante esto el DIF Nuevo León habilitó la Posada del Hospital Metropolitano para dar alojamiento a algunos de los migrantes, pero aún así son insuficientes los espacios para poder dar refugio a todos ellos.

Por el momento la problemática es la falta de espacios para dar albergue, pero esto podría aumentar y generarse una crisis humanitaria por la falta de recursos e incluso por el cambio de administración que se avecina, lo que se sumaría al tema de salud tomando en cuenta el contexto de pandemia en el que se da este fenómeno migratorio.

Por otro lado, no todos los ciudadanos de Haití buscan migrar a Estados Unidos, ya que varios de ellos consideran más viable pedir asilo a México y quedarse en Monterrey, lo que podría traer a su vez otras problemáticas sociales.

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De hecho en la Oficina de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados de Nuevo León, se han recibido en los últimos días solicitudes de asilo de parte de 350 personas haitianas que buscan permanecer en México.

Si bien desde hace varios años Monterrey ha sido escala de los migrantes centroamericanos, el presente fenómeno es distinto y más complejo, pues está presente el factor del idioma e incluso el temperamento.

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“Fue casi un encontronazo primero, porque los haitianos no son iguales que los centroamericanos, los haitianos son más fuertes de carácter, quieren no solamente recibir la ayuda humanitaria, sino exigiendo”, declaró el Padre Luis Eduardo Villarreal, fundador de Casanicolás, uno de los albergues más importantes para migrantes en Monterrey.

Mediante traductores “les explicaron que este es un buen lugar, que los acogemos, los queremos, pero que hay un orden”, explicó Villarreal respecto a la manera en la que han dialogado con los ciudadanos de Haití.