La controversia no cesa en torno al avión no tripulado tipo dron, adquirido por el Gobierno de Nuevo León, el cual será utilizado por la Secretaría de Seguridad para realizar labores de inteligencia.

Y es que algunos aspectos que se han ido revelando sobre esta compra, no han hecho sino levantar más sospechas de la ciudadanía.

Las contradicciones

Si bien se aplaude que se invierta en tecnología de seguridad, sobre todo en estos momentos en los que la criminalidad es cosa de todos los días en Nuevo León, lo que se critica es por un lado el derroche y en segundo la falta de transparencia.

En un primer momento se había informado que este avión no tripulado tipo dron, había costado 54 millones de pesos, suma superior al precio de venta del helicóptero VIP del Gobierno de Nuevo León.

También se dijo que había sido desarrollado por ingenieros de la Universidad Autónoma de Nuevo León, gracias a los convenios de colaboración que existen con la máxima casa de estudios.

Dron-bronco-seguridad

Pero después, todo se volvió confuso y se levantaron las suspicacias.

Primeramente, se confirmó que el dispositivo no fue desarrollado por la UANL, sino por una empresa privada local, Unmanned Systems Technology International (USTI), liderada por Mauricio Ramos Pons, quien fungió hace tiempo como subsecretario de seguridad en el estado.

Por si fuera poco, el Secretario de Gobierno, Manuel Gonzalez, reconoció que no se pagaron 54 millones de pesos, sino 30 millones de pesos, en una primera etapa de inversión y que se tiene contemplada una segunda inversión de 27 millones de pesos más, para colocarle más aditamentos al dron.

Es decir, costará 57 millones de pesos finalmente y no los 54 que se anunciaron en un principio.

En Chihuahua compraron drones parecidos por poco más de un millón de pesos

Para acabar de hacer la situación aún más sospechosa, el Gobierno del Estado reservó toda la información relacionada con el dron por 5 años, argumentando “razones de seguridad”.

En este sentido, hay que hacer mención que el Gobierno municipal de Chihuahua adquirió drones similares por precios muchísimo menores al de Nuevo León. En efecto, el precio de estos equipos apenas superó el millón de pesos.