Monterrey es conocida como la “Ciudad de las Montañas”, ya que se encuentra rodeada de hermosos cerros, pero hay uno de ellos que no goza de tanta fama pero sí es objeto de muchos mitos: se trata del Cerro del Topo Chico.

Sobre esta montaña se han tejido varias historias, una de las que más llama la atención es la que indica que más que un simple cerro es un “volcán dormido”.

Datos sobre el cerro del Topo Chico

Esta montaña se encuentra al norte de la Zona Metropolitana de Monterrey, en los límites de la capital de Nuevo León, Escobedo y San Nicolás de los Garza.

Tiene una altura de 1175 metros de altura y se estima que se formó en la era Mesozoica, del Cretácico inferior.

Incluso en su interior se han encontrado fósiles de gran importancia para la paleontología mexicana, sobre todo animales marinos.

El 24 de noviembre de 2000 fue declarado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) como “área natural protegida”.

Las aguas termales del Cerro del Topo Chico

De este cerro emanan aguas termales, las cuales gozan de fama desde la época prehispánica.

Se dice que un día cayó enferma la hija de Moctezuma I, quien no podía ser aliviada por ninguno de los curanderos del emperador.

La leyenda cuenta que uno de los sacerdotes del séquito de Moctezuma Ilhuicamina le dijo que sabía de la existencia de unas aguas termales localizadas en un terreno localizado en una zona lejana al norte de Tenochtitlán, las cuales tenían poderosos atributos curativos: se referían a las aguas del Cerro del Topo Chico.

Por este motivo, el jerarca azteca ordenó una expedición para que llevarán a su hija hasta ese sitio para ver si de esta manera se aliviaba.

La misión fue exitosa, ya que lograron llegar hasta el sitio y después de varias semanas tomando baños en las aguas del manantial del Topo Chico, la princesa se alivió.

Cabe señalar que además de esta leyenda, las propiedades curativas de estas aguas adquirieron gran notoriedad desde el siglo XVIII, sobre todo en territorio estadounidense.

Incluso durante la Invasión de Estados Unidos, los soldados norteamericanos acudían de manera constante al lugar.

¿Es el Cerro del Topo Chico un volcán?

El enigma más grande de esta montaña es si es un volcán o no. De boca en boca se comenzó a generar la historia de que el Topo Chico es un “volcán dormido”, hipótesis surgida por su forma de domo, por sus aguas minerales y termales y por la cantidad de cavernas.

Pero la realidad es otra. Al ser de origen sedimentario de piedra caliza se viene abajo la posibilidad de que se trate de un volcán.

Lo que es cierto es que este cerro cuenta con varias grietas por las que se filtra aire y agua después de lluvias, siendo este uno de los puntos por los que se le considera como un “falso volcán”.

De hecho no hay indicio alguno de la presencia de lava en su interior.