Un académico de la Universidad Iberoamericana aseguró que la nixtamalización en moderación no afecta.

Que siempre no. Estudios recientes han comprobado que consumir tortillas elaboradas a través del proceso tradicional de nixtamalización o con harina de maíz, no es perjudicial para la salud.

El investigador de la Universidad Iberoamericana del Área de Negocios, Abraham Vergara Contreras, desmintió el estudio realizado por la Asociación de Consumidores Orgánicos, en el cual se indica que las tortillas tienen concentraciones de residuos de glifosato de entre 5.14 y 17.59 partes por billón.

Vergara señaló que dicho análisis carece de metodología, pues el uso de herbicidas en la agricultura es altamente regulado.

“El glifosato es un herbicida usado en la agricultura y el cuidado forestal. El uso de herbicidas en la agricultura, incluyendo el glifosato, está ampliamente estudiado, regulado y monitoreado para evitar que tenga un impacto negativo en la salud humana”

El norte es la región con más consumo de tortillas

La tortilla de harina de trigo en la zona norte del país, es la base de diversos platillos de la gastronomía local, y cuenta con un alto consumo en comparación con otras zonas de México, donde se prefiere al producto elaborado con maíz.

Los estados de Nuevo León, Sonora, Baja California y Chihuahua quienes concentran el 46 por ciento del consumo de tortilla de harina.

Y es que según la compañía de Manteca Inca, estima que estos cuatro estados consumen alrededor de 57 mil toneladas de tortillas de harina de trigo al año.