La pandemia de COVID-19 ha traído que muchos microempresarios entraran en crisis, debido al cierre de negocios y cancelación de actividades.

Afotunadamente algunos de ellos pudieron encontrar la forma de mantenerse activos y productivos, un ejemplo de estos casos es Isaías Huerta.

cubrebocas-lucha-libre-1

Te puede interesar: ¿En qué consiste la fase 3 de la contingencia por coronavirus?

El exluchador poblano, también conocido en el ambiente luchístico como “El Gato Gris”, se dedicaba hasta hace unas semanas a la confección de máscaras e indumentaria de luchadores, sin embargo ante la llegada del coronavirus todo cambió.

La cancelación de funciones de lucha impactó de lleno en su negocio, pues le cancelaron todos sus pedidos.

Pero de repente surgió se le ocurrió una idea para seguir activo: crear cubrebocas con diseños de máscaras de lucha libre.

cubrebocas-lucha-libre-1

Todo surgió cuando se le ocurrió hacer un cubrebocas con el diseño de la máscara de Psyco Clown para dárselo a un familiar y después hizo otros más para otros familiares.

Dichos cubrebocas llamaron la atención en redes sociales y así se inició esta nueva aventura.

cubrebocas-lucha-libre-1

Te recomendamos: (PODCAST) ,Aplican filtros intermunicipales en Nuevo León ante la pandemia

“Y como también practiqué la lucha libre y hago esto de los equipos de la lucha libre, se me ocurrió hacer uno con el personaje Psycho Clown y otros dos y mi yerno fue quien lo subió a las redes”, explicó Don Isaías.

Así creó los diseños de algunos de los luchadores más famosos de México, como El Santo, Blue Demon, La Parka, Rey Misterio, Huracán Ramírez, Dr. Wagner, entre otros, aunque también el de personajes ajenos a la lucha libre.

cubrebocas-lucha-libre-1

Te recomendamos: Elena Gouliakova: la patinadora rusa que se volvió indigente en Monterrey

Para su confección usa los materiales que se emplean en la creación de máscaras, como licra, vinil,

Cada uno de estos cubrebocas tiene un costo de entre 45 y 50 pesos, dependiendo el diseño, y vende un máximo de 20 piezas por persona para evitar que estos se revendan en perjuicio de la gente.