La contaminación ambiental en Nuevo León continúa y ante eso los dueños de las pedreras que se encuentran operando en la zona metropolitana de Monterrey han recalcado que no aceptarán una posible reubicación de sus empresas.

Pedreras aceptan colaborar, pero no a ser reubicadas

La Asociación de Extractores de Caliza de Nuevo León, a través de su presidente Miguel Ángel Ibarra, señaló que están dispuestas a entrar en un pacto ambiental entre todas las empresas del estado y el Gobierno de Nuevo León para reducir los niveles de contaminación, pero puso un “pero”: no aceptarán ser enviados a otra zona.

“Estamos totalmente de acuerdo en que el problema de la calidad del aire es algo grave y todos debemos de participar. Si se hace un pacto, sí estaríamos dispuestos a entrarle”, declaró al respecto Ibarra.

Pero después agregó que si el pacto tiene “que ver con temas de reubicación como se ha hablado, ahí no estaríamos de acuerdo”.

El presidente de esta asociación reclamó la satanización que se ha hecho de las pedreras, pues asegura que son las únicas a las que se les han aplicado normativas más rigurosas, cuando el problema de la contaminación es culpa de todos.