El sistema Metrorrey está viviendo sus peores momentos.

El abandono de las autoridades de Gobierno del Estado han provocado que este sistema de transporte presente fallas constantes en sus operaciones, lo cual se suma a fallas estructurales, falta de capacidad, inseguridad y otras anomalías, a pesar de solo contar con 2 líneas en operación.

Deterioro

El deterioro es ya una característica de Metrorrey, pero esto no se limita únicamente a la estructura e instalaciones de la Línea 1, sino también se ha extendido a la Línea 2.

Fisuras en muros, columnas y en los viaductos se han vuelto normales en este medio de transporte, con todos los peligros que esto trae consigo.

De igual forma, en las estaciones se pueden ver daños en escaleras y en las líneas de cableado, lo cual se suma a los problemas de funcionamiento de los vagones, principalmente con los mecanismos de cierre de las puertas.

Compras irregulares

Desde hace algunos meses se evidenció que el Gobierno del Estado adquirió 80 mil 541 sujetadores de vía, los cuales no eran apropiados para las de Metrorrey, determinación a la llegó la misma Auditoría Superior del Estado (ASE).

“Los tornillos hexagonales para los sistemas de fijación de riel y de anclaje del sujetador debían ser de grado 8, detectándose que el tornillo de fijación de la grapas elásticas es grado 5. (Además) se detectó que la tuerca incluida en el sistema de fijación no es de tipo auto bloqueante, careciendo de un medio positivo para la prevención del aflojamiento y desprendimiento del elemento de sujeción del riel originado, por las vibraciones durante el servicio”, concluyó la ASE, investigación que está aún en proceso.

Esto provoca peligro de descarrilamiento por la falta de estabilidad de las vías, lo que ha motivado que se tenga que reducir la velocidad de los vagones en ciertos tramos de las líneas.

Inseguridad en Metrorrey

En Metrorrey se han presentado varios incidentes de inseguridad, desde riñas hasta robos y casos de acoso sexual, a pesar de la implementación del llamado “vagón rosa”, que poco a poco ha dejado de ser respetado por los usuarios, gracias a la falta de personal de seguridad en las estaciones.

Falta de capacidad

El sistema Metrorrey es actualmente insuficiente. La población creció a pasos agigantados y las autoridades nunca tuvieron la visión de ir contemplando adecuaciones a las estaciones y compra de vagones.

No fue sino hasta que la situación se volvió caótica, cuando comenzaron a pensar en por lo menos comprar vagones. Medida que sigue aún en proceso.

La Línea de Metro que nunca que se acabó de construir

¡De la Línea 3 ni qué decir! Proyecto iniciado por Rodrigo Medina, controversial desde un inicio por la ruta trazada y la gran cantidad de accidentes laborales que se presentaron durante el proceso.

Rodrigo Medina dejó el poder y llegó Jaime Rodríguez Calderón a la gubernatura, quien argumentó que el Estado se quedó sin presupuesto para concluir la obra, la cual permanece detenida, mientras se espera la ayuda de la administración federal.

En tanto, las instalaciones se van deteriorando, al igual que equipamiento de esta línea, como las escaleras eléctricas que fueron dejadas a la intemperie a un costado de la Estación Félix U. Gómez.

Por si fuera poco, el Gobierno estatal tuvo que recurrir a la compra de vagones usados del Metro de Frankfurt.

La decadencia de Metrorrey

En un inicio Metrorrey fue una novedad en Monterrey y se convirtió en un eficiente sistema de transporte para la ciudadanía.

En su momento fue rápido y seguro, algo reconocido por visitantes de la Ciudad de México, quienes lo comparaban con el de la capital del país.

Hoy el Metro de Monterrey tiene otra cara, una cara negativa que perciben día a día los miles de usuarios que tienen que sufrir la insegura experiencia de trasladarse en él.