La canasta básica alimentaria se está convirtiendo en un lujo para las familias del país.

Así lo confirmó un estudio de la UANL, que revela que el cambio de ingresos por COVID-19 ha elevado el número de personas a las que no les alcanza para comprar productos de primera necesidad.

Además, en el estudio sobre el impacto económico de actividades no esenciales registra que el ingreso nacional promedio caería 8.7% para finales de 2020.

Te puede interesar: Otro alcalde de NL con COVID-19: edil de Hidalgo da positivo

La información fue explicada por Joana Chapa Cantú, directora del Centro de Investigaciones Económicas de la UANL.

“La pobreza es muy sensible a los cambios en el ingreso promedio, reacciona más que proporcionalmente”, indicó la experta.

¿En qué se basa el estudio?

Para realizar el estudio se tomó como base el costo de la canasta básica establecido por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Cabe destacar que el Coneval es el encargado de medir la pobreza y evaluar los programas y políticas sociales en el país.

De acuerdo con este organismo, en junio, el costo de una canasta básica por persona por mes fue de:

  • En zonas rurales, 1,118 pesos.
  • En el área urbana, 1,640 pesos.

Lo que quiere decir que, en el Área Metropolitana, un hogar de cuatro personas requiere un mínimo de 6,560 pesos al mes, sin contar servicios u otras necesidades.

Así está la situación del país

Debido al cierre de actividades esenciales en el país por la pandemia COVID-19, en México se perdieron 12.5 millones de empleos de abril hasta junio.

Esto, como consecuencia de la caída del 20% del ingreso de las empresas a nivel nacional, y del 22.5% para Nuevo León.

Además, de acuerdo con el Inegi, el 98% de las empresas declaró haber tenido afectaciones por el paro de actividades.

Entre los sectores más afectados se encuentran:

  • Maquinaria.
  • Equipo eléctrico, electrónico y de transporte.
  • Industria automotriz.
  • Exportaciones.

Te puede interesar: “Presume” Rusia primera vacuna contra COVID-19