Está confirmado: Vivir en una zona con altos niveles de contaminación del aire eleva el riesgo de fallecimiento por COVID-19.

Esto, de acuerdo con un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard TH Chan.

La investigación, titulada “Estudio de Carga Mundial de Morbilidad” confirma la contaminación como un agravante en estos tiempos de pandemia.

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Lo que dice el estudio

“Descubrimos que el aumento de solo 1 gramo por metro cúbico en partículas finas en el aire se asoció con un alza del 15% en la tasa de mortalidad por COVID-19”.

Así lo declaró Francesca Dominici, codirectora de Harvard Data Iniciativa de Ciencias.

De acuerdo con el estudio, un alto nivel de contaminación se alcanza al superar los 13 microgramos de PM 2.5 por metro cúbico de aire.

Así, agregan que una persona es más vulnerable a sufrir consecuencias más graves de COVID-19 cuando está expuesta a la contaminación atmosférica prolongada.

En este sentido, el estudio señala que quienes vivan en zonas contaminadas deben acatar más de cerca las medidas de distanciamiento social.

Además, otros efectos de la contaminación son:

  • Empeora síntomas de enfermedad pulmonar.
  • Aumenta susceptibilidad a infecciones pulmonares.
  • Desencadena ataques cardiacos.
  • Desencadena accidentes cardiovasculares.
  • Puede causar cáncer de pulmón y muerte prematura.

¿Cómo disminuir el nivel de fallecimientos?

Los resultados de este estudio confirman que debemos mejorar la calidad del aire para reducir el número de muertes por pandemias como COVID-19.

Así, relajar las reglas relacionadas a emisiones contaminantes desde plantas y fábricas es incorrecta.

Lo anterior, en opinión de la epidemiológica ambiental de la Universidad del Sur de California, Zhanghua Chen.

El caso de Nuevo León

Aunque durante el mes pasado se disminuyó la movilidad de vehículos por medidas de confinamiento, la contaminación permaneció alta.

Es decir, que mientras la circulación de autos había disminuido hasta 80%, durante el primer mes de cuarentena los niveles de PM 2.5 permanecieron altos.

En su momento, se indicó que esto era principalmente por la refinería de Cadereyta y las plantas de la CFE.

Al día de hoy, estaciones como Juárez, La Pastora, Obispado y San Nicolás registran niveles superiores a las 13 micras señaladas por el estudio como contaminación alta, pese a que muestran calidad del aire “buena” y “regular” en dichas estaciones.