En México, los fabricantes de ataúdes afrontan el incremento de demanda ocasionado por crisis sanitaria provocada por el COVID-19.

Y es que recientemente enfrentan un incremento en los pedidos de hasta el 15 por ciento, debido a la pandemia que azota a nivel mundial.

Tal es el caso de Pedro Jaramillo, proveniente de una familia dedicada a la industria funeraria, que produce 250 féretros a la semana, número que ha crecido en medio de la pandemia.

Te puede interesar: Ofrecen hospedaje a médicos que atienden COVID-19 en Monterrey

“Sí ha habido incremento. Al inicio fue por, entendemos, algo parecido a las compras de pánico, donde la intención de quien se dedica a otorgar el servicio funerario fue prever”, expresó Pedro en una entrevista.

El empresario mencionó que este “incremento notorio” se percibe en la fase más crítica del brote en el país, que acumula 49 mil 219 contagios y 5 mil 177 muertos por COVID-19.

Aunque el sector funerario siempre se consideró una actividad esencial desde que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador declaró la emergencia sanitaria el 30 de marzo, Pedro Jaramillo apunta que su industria también se adaptó a las políticas sanitarias.

“También nos han afectado y han repercutido. Cada vez tomamos medidas más drásticas, incluso ahorita estamos esperando los trajes (especiales) para la descarga de los ataúdes cuando se lleva algún pedido”, agregó.

Te puede interesar: ¡Polémica! Pastelero sampetrino indigna en redes con comentarios contra gente obesa

El empresario también solicitó una nueva regulación para los féretros.

“Yo creo que con la situación actual este problema tiene que encontrar solución, durante años hemos intentado que esto se escuche”, enfatizó.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here