Hace unos días se dio un hecho muy particular en la región noreste de México: la unión de los Gobiernos de Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila, para hacerle frente a la pandemia de coronavirus.

El hecho llamó la atención a nivel nacional puesto que representó un acto de esfuerzo y visión más allá de la plasmada por el Gobierno federal, al ampliar las medidas para combatir esta nueva enfermedad.

nuevo leon-coahuila-tamaulipas-coronavirus

Te recomendamos: Se elevan casos de coronavirus en Nuevo León

Pero hay algo más que surgió con este acto de alianza: volvió a la mente de muchos aquel acto de unión y fraternidad entre Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León ocurrido entre 1839 y 1840, cuando estos estados se unieron para independizarse y fundar la República del Río Grande.

En efecto, este acontecimiento (del cual también formó parte un pequeño territorio de Texas) surgió como una forma de reaccionar ante el férreo e injusto centralismo que prevalecía en ese entonces, gracias a la figura dictatorial de Antonio López de Santa Anna.

Esta República alcanzó a fundarse, teniendo como capital la ciudad de Laredo. Incluso esta nueva nación contó con una bandera.

Te recomendamos: Realiza Protección Civil rescate en el Cerro de la Silla

Sin embargo, este país duró solo 10 meses y después los estados se reintegraron a México tras varias derrotas militares ante las fuerzas federales.

Pero lo que dejó ese hecho fue el fortalecimiento de los lazos de fraternidad entre los tres estados del noreste, los cuales volvieron a ser reafirmados ahora gracias al grave problema sanitario que se vive a nivel mundial y, por qué no decirlo, a la falta de acciones del Gobierno federal ante la situación.

No solo la geografía mantiene unidos a Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, sino también el espíritu vanguardista y de solidaridad ante las problemáticas.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here