Gordon Pryor, quien vive en Amngawhai, Nueva Zelanda, despertó el 29 de diciembre para descubrir una alarmante sorpresa, un hombre desconocido estaba dormido en la sala de su casa.

El hombre, de 60 años, en lugar de gritarle o reportarlo a la policía decidió dejarlo dormir para que al despertar le contara su historia.

El joven resultó ser un estudiante universitario quien se perdió en la noche después de asistir a un festival de música en la localidad, al ver que se hacía más noche y no tenía a donde ir decidió pasar la noche en la residencia de Pryor.

“Yo también he viajado un poco por el mundo y aprendes varias cosas, desde cómo lidiar con alguien y si es necesario que pidas ayuda”, dijo al Heraldo de Nueva Zelanda.

El joven se encontraba a casi 13 kilómetros y estuvo toda la noche tratando de regresar a Waipu, donde se estaba quedando, pero en algún momento se perdió y fue cuando decidió quedarse ahí.

Pryor cuenta que el joven, estudiante de de ingeniería en la Universidad de Canterbury, estaba más cansado que borracho por lo que al despertarlo le ofreció una taza de café y algo de pan tostado.

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