El Ministerio de Ciencia y Tecnología de China aprobó recientemente un proyecto científico para proporcionar la tecnología necesaria a los países del Sahel africano, la zona ecoclimática y biogeográfica de transición entre el desierto del Sahara al Norte y la sabana sudanesa al sur, para la construcción de la Gran Muralla Verde.

Se trata de un enorme muro de vegetación que pretende impedir el avance del desierto del Sahara, como parte de una emblemática iniciativa de la Unión Africana para frenar la desertización y combatir el cambio climático.

Tendrá 7 mil 700 kilómetros de largo por 15 de ancho y se extenderá desde Senegal a Yibuti, de acuerdo con el sitio web de la Agencia Panafricana del Gran Muro Verde.

El proyecto científico chino impactará especialmente a Mauritania, Etiopía y Nigeria, aunque en el plan participan un total de once países desde la creación de la iniciativa en 2005.

Burkina Faso, Yibuti, Eritrea, Etiopía, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Sudán y Chad, son las otras naciones, todo ello bajo el patrocinio de la Unión Africana. También incluye la preparación de personal africano para frenar la desertización.

“La tecnología, materiales y productos de prevención y control de la desertificación en China, después de la evaluación tecnológica de ajuste ambiental, ayudarán a construir un modo de aplicación de tecnología adecuado para la Gran Muralla Verde de África”, aseguró Lei Jiaquiang, director del Instituto de Ecología y Geografía de Xinjiang, de la Academia de Ciencias china, que lidera el proyecto.

Cabe señalar que desde hace 50 años, China está desarrollando un proyecto similar en su territorio, que pretende forestar una longitud de 4 mil 480 kilómetros para frenar el avance del desierto de Gobi.

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